
"Yo no buscaba a nadie y te vi"... escucho esa canción mientras escribo una nueva entrada, otra vez sobre uno de mis tantos sueños.
Esta vez, el relato empieza en la cocina de mi supuesta casa (en realidad vivo en un dpto) un toque antigua... y era invierno. Yo le servía el almuerzo a mi madre, acompañada por un personaje de la farándula nacional, una tal Gachi ( si la que tiene su programa de radio en planeta). Almorzaban, mientras yo veía el televisor, uno antiguo, esos de los años 80,marca hitachi?; bueno estaban transmitiendo el super concierto de la famosísima... Ana Karina Copello (wtf!), y uno de los bailarines era un amigo mio, no se que hacia ahi porque el es metalero, y bueno como que esta tipa canta...pop? jajajaja en fin!
De la nada, aparece esta tipa (si la famosisima Ana Karina) en mi cocina, y me quedé: qué hace ella aquí?, creo que era amiga de mi madre, así que no le tomé importancia y me retiré al comedor a cenar.
Allí me esperaba una mesa rectangular de 12 sillas, solo faltaba yo en la mesa. Lo raro fue que no veía bien, todo estaba borroso. Solo podía distinguir algunos curiosos personajes, la mayoría eran chinitos, jalados. Al frente mío estaba sentado el papá chino, mas allá la mamá china, y a mi costado el hijo chino, alrededor de unos 15 años, alto, delgado, y lacio. Todo un adolescente.
Quise intercambiar algunas palabras con este niño-hombre, pero por alguna razón no salia palabra alguna.
Así que este chico termino de cenar y se retiró al patio trasero. Yo estaba un poco aburrida así que también fui a dicho lugar. Lo encontré sentado en el césped, viendo un libro de matemáticas 2, (si el típico Bruño, o creo que es de Coveñas) así que me siento a su costado, tratando de ser esta vez un poco mas amable con el. Tras una amena conversión ( jaja amena? hablamos de matemáticas!) Le conseguí uno de mis libros de mate, se lo preste para que lo viera, me recoste en el pasto, y el a mi costado. Los dos mirando el cielo. Me ve, y lo miro, sin decir ninguna palabra. De repente, se da cuenta de que llevaba un collar de la Virgen, y se queda mirándolo...
No se que mas paso... creo que nos fuimos a caminar por ahí, y recuerdo que estábamos cerca a mi casa antigua, y nos reíamos juntos. Vi mi casa, lo habían cercado con paneles de madera ya que lo estaban remodelando, pero una amiga mía del colegio estaba adentro.
Al verla me sorprendo, nose como logro ingresar, y me dice: "Hola! mira estoy adentro y ahora no voy a poder salir, me quedare aquí encerrada hasta morir" (estaba un pooco loca) y yo le respondo: " jajajaa que hablas? Mi casa tiene una puerta de servicio, y entrare ahora por ahí"
Así que decidí entrar a la casa. Encontré la dichosa puerta, pero al entrar encuentro a unas amigas del colegio, estaban en la cocina, preparando bocaditos y pastelillos (preparando para un evento en particular), también allí estaba mi madre, un poco desorbitada y desesperada porque no encontraba la torta. Las demás chicas estaban decorando la sala, con globos celestes, todo celeste. Y por un momento pensé que se trataba de mi onomástico, pero me parecía extraño el "celeste". La mama de una amiga estaba cantando, mientras las chicas se arreglaban. Yo me sentía un fantasma, estaba perdida, no se que hacia allí.
Mi madre, entra a la sala, me ve y dice que me cambie. Veo los vestidos y ninguno me gusta. Estaba preocupada. Veo a través de la ventana, y distingo a unos seres extraños, los actores del programa noventero: El príncipe del Rap. Me quede anonadada con una de las actrices, demasiada belleza. Asi que me inspiro a elegir un buen vestido.
Al tener ya el vestido, mi madre me dice que salgamos a la sala para saludar a los que habían llegado, así que lo hice. En realidad, no conocía a ninguna persona. En fin! por el pasillo, me encuentro con un amigo (en realidad nunca lo había visto en mi vida) era alto, delgado, y con lentes, le dije que alertara a Luchito (mi enamorado) y que le diga que venga ahora. Llegue a la cocina ( con el vestido en los brazos) y ya decidí ir a mi cuarto a cambiarme. Salí por la parte posterior (estaba la cochera) y encuentro a los trabajadores en el piso, hambrientos, cansados y sin nada que comer. Me quede sorprendida. Yo preocupada en cosas banales, y superficiales, en vez de mirar mas allá.
En este caso mirar a través de la ventana..
El ultimo momento fue ese.. ya que me desperté..