martes, 28 de agosto de 2018

Nudo - Agosto

Estos días he estado pensando en que hace tiempo no escribo.
Y realmente no sabia que escribir.
Ya no recuerdo lo que sueño, o no se me ocurre nada.

Pero la semana pasada me pasó algo curioso.
Me preguntaron qué es lo que me gusta fotografiar.
Y que tipo de películas veo.
Sinceramente no me había puesto a pensar en eso,
o nunca me lo habían preguntado de esa forma tan sincera.
No tuve mucho tiempo para pensarla,
así que dije que me gustaba fotografiar paisajes y personas.
Y con respecto a las películas, dije que me gustaban las de drama y ciencia ficción,
y las que te enseñan algo.
No quise ponerme muy profunda en ese momento.

Y creo que va mas allá de eso.
Y contestando a mi manera, diría que,
me gusta tomar fotos a paisajes, si, pero me gusta tambien
saber que es lo que siento o pienso cuando lo veo, y decido
plasmarlo, para recordarlo siempre.
Y luego volver a ver esa foto, e inmediatamente recordar eso.
Podré ser olvidadiza, pero si veo alguna foto,
podría recordar todo el contexto.
Me gusta fotografiar a personas, si, miradas dulces, tristes, profundas;
sonrisas, medias sonrisas, sonrisas sinceras y tiernas;
a personas solas, individuales, reales.
Elementos arquitectónicos, lineas, simetrías, texturas,
reflejos, sombras, orden, estilo.

El mar, tantas veces el mar.
Te calma, te tranquiliza, te permite pensar.
Los colores reflejados. El sol escondiéndose.
Miradas que se pierden a través de.

Detalles, que a simplemente no lo ven, no lo notan.
Observar. Ver mas allá.
Hojas secas amarillas en la acera.

Solía salir a fotear.
Solo cogía mi cámara y caminaba sin destino.
Volveré a hacerlo.
Y me siento feliz por eso.


                                                 Blanco y negro, mi nueva adicción.


Canción: The war on Drugs - Thinking of a place
(Lo descubrí esta semana, y es realmente bello, para escucharlo en la noche mirando el mar,
o las estrellas o la luna)

domingo, 12 de agosto de 2018

La abuela de Ana

Me gustaría ponerte un rostro.
Tener una fotografía tuya.
Quisiera saber quien eres. Verte.

Sentir tus caricias, tus manitos arrugadas.
No te conozco, pero te extraño.

Mi abuela falleció cuando yo tenia 5 años.
No tengo ninguna foto, o algo de ella.
Mi mamá nunca tuvo una buena relación con ella.
Recuerdo que mi mamá me contaba que nunca tuvo una relación cercana con ella.
Sin embargo, eso cambió cuando yo nací.

Mis padres trabajaban, y la abuela me cuidaba de niña.
Recuerdo sus manitos arrugadas, yo jugaba con sus dedos.
Su falda azul, y sus panties transparentes.
Que me cargaba así viejita, yo era feliz.
Pero no recuerdo su rostro, ni como era.
Solo recuerdo eso.

Una vez, una amiga de mi mamá que vivió en el edificio, me contó que
ella se sentaba en el parque, y nos veía a mi abuela y a mi jugar en el parque.
Yo corría, y mi abuela solo se sentaba en las bancas, estaba muy viejita.
Pude imaginar lo que me contaba, no lo recuerdo.
Era la primera vez que alguien ajeno me contaba sobre mi abuela.
Sonreí.

Hace unas semanas decidí visitarla al cementerio y le llevé flores por primera vez.
Me acordé de ella cuando tuve que pasar por el Hospital Larco Herrera por un trabajo hace unas semanas.
Mientras caminaba, la recordaba y extrañaba.
Mi abuela estuvo internada en ese hospital por un tiempo, cuando yo era niña.
Intento imaginar como la pasaba, como se sentía, quien era cuando estaba ahí.
No se de que falleció, pero la encontraron en su casa con unas pastillas tiradas en el suelo.
Mi abuela había decidido ya no continuar aquí...ese seis de setiembre de 1996.

Hoy fui a verla de nuevo, sola. Quería verla.
Prometo llevarte flores la próxima vez.
Discúlpame por haberte olvidado todos estos años.
Y discúlpame por no haberte llevado flores hoy.
Solo quería estar ahí, delante tuyo. Solo estar, al menos un ratito.

Me gustaría que me dijeras que todo estará bien, que ya va a pasar.
Que me beses en la frente y me sonrías.
Estar en tus brazos, y contarte lo que siento.
Saber que eso de "la sazón de la abuela"
A veces te veo en algunas abuelitas de mis amigos o personas cercanas.
No te miento, me emociono (para variar), pero solo respiro profundo y sonrío.
Quiero que sepas que quizás, en su momento, te juzgué por lo que hiciste, pero luego te comprendí.


No si si en algún momento te lo dije, pero te quiero mucho y te extraño.
Pienso que tu también sentías lo mismo.
Gracias por cuidarme de niña.

Faustina Nuñuvero Fajardo



Carajo, soy una llorona.
Ha sido una publicación sincera, real y profunda.

                                                         Cementerio El Angel-12/08/18


Pd. Las canciones que me inspiraron a escribir:
-La abuela de Alejandro de Alejandro y MariaLaura
-En la travesía de tu ausencia de Daniel F
-Memorias de Daniel F

lunes, 6 de agosto de 2018

"Que bueno que nos encontramos"

En una semana cumplo 27 años.

No he escrito hace casi un mes.
Mes que ha sido como una montaña rusa de emociones.
Buenas, malas, lo que tenía que pasar y solo dejar que fluya.
Creo que de eso se trata vivir, y que seamos las personas que somos ahora, en este preciso momento.

El titulo de esta entrada se debe a una bonita anécdota que ocurrió el domingo 05.
Y decidí escribirlo para no olvidarlo.

Se supone que ese domingo, había acordado con una persona para ir a la Feria del Libro para un evento de Henry Spencer a las 7pm.
Por cosas del destino, nos separamos días antes y no quedamos en nada.
Sin embargo, decidí ir sola, como solía hacer antes, y siempre.
Llegué a la Feria, vi la cola de dos cuadras, y por algunos segundos dudé en quedarme.
Pero no perdía nada, ya estaba ahí, ademas no tenia nada mas que hacer en la tarde.

4:30pm. Hice la cola tranquila, riéndome un poco de la situación, sorprendiéndome y riéndome de mi misma, porque yo odio hacer colas. Pero estaba ahí por dos buenas razones.

5:30pm. Llego a Boleteria. Conversaba con un amigo por Whatssapp, le contaba la situación y me burlaba de mi misma. Que me quedaba.

Entré casi corriendo. Adentro ardía Troya. Solo pensaba, que me había convertido en la típica peruana que esperaba al ultimo día para hacer las cosas. 
Habían demasiadas personas, todos estaban locos comprando libros, veía las colas para pagar.

6:00 pm En realidad solo me reía por dentro, cuando de pronto me encuentro con un amigo de la universidad que no veía hace 8 años, y que se retiró en tercer ciclo. Sinceramente, quería deshacerme de el, no estaba con los ánimos para aguantar a otra persona.

6:20 pm Compramos dos libros que estaba buscando, una de Renato Cisneros y otra de Bayly.

6:30 pm Me hizo la taba para hacer la cola para este evento de Henry Spencer, mientras conversábamos de cómics, videojuegos, series y películas. Hace mucho que no conversaba con alguien sobre cómics ni videojuegos.

7:00 pm Entramos a la bendita sala. Salió Luis Carlos y empezó con su show. Estuvo divertido. Luego, indicaron que este hombre firmaría libros en el stand 76. Y en realidad ese había sido el motivo de mi asistencia al dichoso evento. Quería que LC firme el libro que esta persona me había regalado (?) y devolvérselo firmado. Quería sorprenderlo.

8:00 pm Firma de libros. Estaba en la cola con el dichoso libro, esperando a que LC lo firmara. Si, me sorprendía de mi misma (otra vez) por hacer cola para que alguien, a quien ni siquiera soy seguidora, firme un libro. Me reí otra vez de mi misma.
(Acá viene lo bueno) De la nada, me llega un mensaje al Whatssapp. Esta persona me había escrito diciendo lo siguiente: "Hola, estamos en la misma cola". Giré mi cabeza tipo exorcista. Esta persona estaba en la misma cola que yo. Lo primero que pensé fue que me había malogrado el plan. Así que no me quedaba de otra que acercarme a el y decirle "me malograste la sorpresa".
Nos reímos, y nos sorprendimos. Quedamos en que LC firmara cada libro y que luego haríamos un intercambio. Fue divertido y filin. LC firmó los libros, y ademas grabó un video con esta persona: "algo maravilloso y bonito debe de haber ahí, no se que!" Cuando dijo eso, me asusté un poco, pero sonreí.

Después de eso, todo fluyó como si nunca nos hubiésemos distanciado.
Cenamos chifita, como antes.

No estaba en nuestros planes encontrarnos ese domingo.
Pero todo fluyó, y solo pasó.

Nos despedimos con un abrazo, y esta persona me dijo que le había gustado que las cosas hayan pasado así, y que nos hayamos encontrado de casualidad.
Sonreí.

Que bueno que nos hayamos encontrado en el evento... y en la vida.
:)

El efecto mariposa.

05/08/18