Pero me siento bien.
O sea, estar en ese estado de sonambulismo, y como volando.
Me agrada.
Ayer recordé algo de manera fugaz.
En la tarde, en la oficina, vi un pequeño documental sobre Osvaldo Reynoso.
En aquel documental, él regresaba al Barrio San Lorenzo en Arequipa, en donde vivió de niño.
Volvía después de muchos años, y mientras caminaba por esas calles, comentaba que en una de esas casas, una señora le enseñó a leer y escribir.
Inmediatamente, recordé una escena similar de mi vida.
A mi también una señora me enseñó a leer y escribir.
Era una ex profesora, vivía a dos cuadras de mi casa, y tendría aproximadamente 80 años.
Era pequeña, regordeta y seria.
La empleada me dejaba en su departamento en el tercer piso, de 5pm a 7pm.
Recuerdo el Coquito, y su severidad.
Pero también recuerdo que a veces prendía la tele, y ponía "El Chavo"
Lo recuerdo claramente.
Tendría 5 años.
Causalidades
He estado fotografiando desde temprano.
Pero es raro, no me gusta tomar fotografías porque lo debo de hacer.
Me da ansiedad.
Caminaba cerca a Recavarren, buscando alguna escena.
Encontré una pared, "mira con amor".
De pronto, un señor, flaco, viejo, amable, ve la escena y me dice,
"¿sabes donde puedes tomar buenas fotos? En el Parque del Amor."
No supe que responderle en esos segundos, estaba apurada,
pero quise ser amable, y solo atiné a decirle que ya había ido.
El señor me responde:
" Sabes que las personas que han escrito esto, lo han hecho con el - señalándose el corazón- "
Creo que me leyó entrelineas.
Le respondí:
"Si, lo vi y quise tomarlo, porque son detalles de los cuales nadie se da cuenta"
(y yo por dentro, "que bueno que usted se haya dado cuenta de esto")
Fue una pequeña conversación amena con un ser desconocido, 60 años mayor que yo.
Sonreí.
Ya en el bus, camino al trabajo, busco en mi celular sobre la obra de teatro que vería en la noche.
"Devolución de las entradas"
Quizás fue el destino que, quiso que vaya a ver "El Túnel" en vez de la otra obra.
Salí con Martha temprano, y nos dirigimos al CC. Ricardo Palma.
Una larga cola nos esperaba.
Y en definitiva, las entradas para hoy ya se habían acabado.
Bueno, decidimos continuar en la cola para comprar para otro día.
Y de la nada, la luz apareció.
Como en un túnel.
La persona que estaba detrás de nosotros, nos dijo que era probable que su acompañante llegara tarde y que nos podía vender sus entradas, pero quería esperarla hasta las 8pm.
El destino así lo quiso, y nunca se apareció.
Así que a las 7:55pm nos vendió sus dos entradas.
Llegamos a la hora exacta al Centro Cultural, para encontrarnos con él, a esa hora.
Ni un segundo antes ni después.
Creo en las coincidencias.
La obra me estremeció.
Comencé este año con ese libro. Una amiga me lo regaló hace cuatro años.
Había terminado de leer el libro hace una semana.
Veía la obra y recordaba cada escena como lo había imaginado al leerlo.
Conmovedora.
Las palabras del actor me estremecieron también.
"Gracias por estar"
No escuchaba esa frase hace mucho tiempo.
Que bonito.

