domingo, 22 de marzo de 2020

Cuarentena 2020

Es raro todo lo que está pasando actualmente.

El mundo está en cuarentena por la aparición de una nueva enfermedad, debido a al coronavirus.

Hoy es el séptimo día de cuarentena en Perú.
Todo esto es tan surreal. De la nada, todo se paralizó.
Estamos entendiendo que somos frágiles, vulnerables, que el futuro es incierto. 

Los planes que teníamos quedan desplazados.
Las personas se contagian, mueren, y son cremados.
No hay despedidas, ni últimos besos ni abrazos, ni ese calor humano.
Solo te vas. Así, como si nada.
Solo se apoderan de ti, y te desvaneces.

Hace casi mes empecé terapia psicológica.
Está vez fue a través de videollamada.
Le comenté que le tengo miedo a la muerte.
Y especialmente, por no decir las cosas en el momento.
Por perderlo, por no exteriorizarlo.
Es triste toda esta situación.

Pero estamos aprendiendo.
Estoy apartando mí lado hipocondríaco.
Y pensando en lo que haré cuando seamos libres de nuevo.
No será lo mismo. Todo es incierto.

Hasta hace dos semanas no sabíamos que éramos felices, y nos quejabamos por pelotucedes.

Estamos siendo más empáticos.
Aprendiendo a serlo.

Veremos qué sucede.
Cuál será el transcurso de esto.

Está entrada no ha sido poética.
Será como un diario.

Por otro lado, los domingos por las noches suelo morir.
En el sentido del amor.
Ese amor que está adentro.
Nostalgia, ese extrañar a alguien.
Ese abrazo y beso. Ese te quiero.
Esa sonrisa y mirada.
En general.
Ahora tiene un rostro medio borroso.
(En el fondo lo extraño, y aún no lo encuentro. Desdehace casi dos años.)

Ya llegará.
Calma.
Paciencia.
Disfrutar el camino.

Sonriendo.

Canción: goodbye yellow Brick road.