martes, 30 de octubre de 2018

Muchacha...

"Te extraño muchas veces. 
Extrañamente sueño contigo, tu estas arriba o debajo y entre las cosas que me cuestan encontrar 
y te veo en los espejos y al despertar te extraño aun más.

Solo espero que todo te vaya bien, que todas esas cosas que compartimos juntos se hayan cumplido.
Hay veces que me acuerdo de tu voz, tu hoyuelo en la mejilla, tus ojos y tu sonrisa, tu manera dulce de ser y la jodida mujer que espero aun seas, ese lado divertido que me volvía inquieto.
Recuerdo también tus manos llenas de pegamento, tus dolores de espalda, tu chifita y tu cheescake de oreo. Recuerdo aun los 14 de cada mes y los agostos de tus cumpleaños. 
Recuerdo tus rosas, las cámaras de fotografía, la ropa de segunda, las ferias, los conciertos y tus besos. 
Han pasado mas de  cinco años y aun recuerdo eso. 

Yo me encuentro bien. Trabajo, gano dinero, comparto mis cosas. Pero aún hay veces en los que me siento vacío, como si alguien o algo faltara...tal vez...sea que te extraño demasiado.
Pero si me olvido de todo eso y sigo la dirección de los demás entonces consigo vivir tranquilo y medianamente feliz."


lunes, 29 de octubre de 2018

Muchacha ojos de papel

Cuando cualquier día puedes empezar a hacer nuevas cosas.
Cuando algunos acontecimientos te inspiran a hacerlas.

No nos olvidemos de agradecer, ser feliz, y decirle a las personas cuanto las queremos.
Decirlo en el momento.

¡Viva la vida!

P.D. "Muchacha ojos de papel" es de esas canciones que te hacen sonreír en cualquier momento.

Y eso sentí al cantarla.
Por mas momentos así. 

https://www.youtube.com/watch?v=WKr4umF8jDs&feature=youtu.be

martes, 23 de octubre de 2018

Citas - Cerati en primera persona (1)

En estos últimos meses he leído algunos libros,
que llegaron a mi porque tenían que llegar.

En agosto comencé con "Cerati en primera persona"
Citaré algunas.

(p.52) "Y terminó con la tristeza tremenda que propone la canción, pero también con la luz que aparece al final. A mi me pasó eso. Papá murió en mis brazos, con toda la familia rodeándolo y en ese momento, hubo luz."
Gustavo Cerati sobre la canción "Tu medicina"

(p.63) "Todo el tiempo tengo como objetivos nuevos, así que surgen cosas que uno ni siquiera se planteó y que ocurren y te van llevando por caminos diferentes."

(p.102) "Además, ella fue testigo de todo el momento de creación del álbum y también participó. Me sirvió mucho hablar con Deborah. Ella estuvo al lado mío durante todo el proceso y fue protagonista en las voces de Casa. La respeto y creo en ella un montón."

(p.120) "Yo creo que realmente el aquí y ahora...sigue siendo realmente lo mas importante. Cuando uno proyecta demasiado, no salen las cosas como deberían, y bueno...entonces uno se da cuenta que tiene que volver a pensar en lo que está pasando hoy...pero ¡Siempre es hoy!"

(p.200) "Lago en el cielo es un tema esperanzador desde el punto de vista anímico, emocional, en cuanto al amor y en cuanto a lo que uno espera, y me gusta escribir sobre ese tipo de cosas. Probablemente lo hice en ese momento muy cargado de eso, pero no creo que sea mas personal que otro"

(p.290) "Es decir, uno se da cuenta que hay muchas cosas por las cuales cometió ese asesinato también, aunque parece que el cuchillo lo clavó a otra persona y eso nos hace doler, pero en realidad somos protagonistas también de ese crimen."

(p.300) "En un momento habla de los celos otra vez y remite a Jealous Guy de John Lennon, que era para mi, la canción de amor por antonomasia."


(p.340) "Y también es la magia, también son las cosas que no ves. Las supuestas casualidades que no lo son... ¿Cuantas veces sentimos que realmente las cosas están conspirando a nuestro favor o realmente las tenemos todas en contra?"

(p365) "es que yo vivo en viaje. Pero a veces también tiene que ver con el viaje interno. En esas coordenadas estoy dando vuelta todo el tiempo: el tiempo y el espacio. Son mis temas recurrentes."

(p.400) "Esto es lo que me va a llevar por el mundo a tocar. Y es lo que me hace sentir orgulloso. Estoy disfrutando el recorrido ¿no? Y es un poco la sensación: disfrutar el trayecto."

Y me encontré de casualidad con este libro en el Centro de Lima.
Coincidencias, en el mismo tiempo y espacio.


jueves, 18 de octubre de 2018

Múltiples posibilidades

Hace poco regresé a la facultad para encontrarme con unas amigas.
Y recordé aquellos momentos.
Y me puse filin (para variar)
Han pasado tantos años.
Recorrer esos pasillos y ambientes, te trasladan inmediatamente.
Como te sentías en esos momentos.
Como eras en aquellos años.
En que situación estabas.
Los amigos y compañeros que se fueron, y los que aún siguen.
Pocos pero siguen.

Como hemos cambiado.
Como somos ahora.
Cuanto hemos crecido.
Dejas de tener miedo.
Definitivamente, somos los libros que leemos...etc.

Estas ultimas dos semanas he estado un poco mas sensible de lo que soy.
Pensar, e imaginar ¿qué pasaría si pudiéramos regresar al pasado?
¿cambiaríamos situaciones?
Pensar en todas las posibilidades.
¿Qué hubiese pasado si nunca le hubiese dicho eso aquel día, hace 5 años?
¿Qué hubiese pasado si le hubiese dicho que "no, mejor no", hace 3 años?
¿Que hubiese pasado si no hubiese decidido estudiar fotografía, hace 1 año?
Múltiples posibilidades.

Pero imagino que cada decisión que tomamos en ese momento fue la correcta.
Para estar en donde estamos ahora.
En la situación en la que estemos. Bien o mal.

Cada persona que llega a nuestra vida, deja algo en nosotros
y se lleva algo de nosotros.
Creo que mientras diste todo de ti, con el corazón, valió la pena.
Querer/amar sin miedo.

Aprendí de cada una.
Unas mas que otra.
También lastimé y me lastimaron, muchas veces.
Pero, quiero pensar, que signifiqué algo para esa persona.
Porque creo que siempre existirá un fuerte vinculo después de eso.
Me enseñó a valorar la vida.
Y ser mucho mas consciente de las cosas, y situaciones.
Quiero pensar eso. No lo se.

Eres lo que haces, no lo que dices que vas a hacer.

Estos días son raros.

Canción: Cualquiera de Sabina.



domingo, 14 de octubre de 2018

Aún brillan cuando-para compartir

Cuando al final del día relacionas palabras con situaciones,
recuerdos y sueños.
Pensar, como él lo escribía.
Querer encontrar respuestas.
Quizás no haya ninguna.

Momentos de felicidad pasajeras.
Superficiales.
Vacías.
Y luego regresas a tu soledad, y a pensar otra vez.

Flores de colores.
Ella.
La imagino.
Quisiera su abrazo.

Corazón abierto.
Delator.
Ojos grises, pero aún brillan cuando.
Intento encontrar, pero ya no dicen nada.
Regresamos a como todo empezó.
Sensible.

Me asusta la idea.
Palabras y canciones que ya le pertenecen a alguien.
Lo personificas.

En sus brazos.
Alivio. Calor. Paz y tranquilidad.
Solo fluyes y sueltas.
Como una niña.
Y luego se desvanece.
La realidad de nuevo.



Y vuelves a sentir.
Y extrañar.
Y preguntarte, "¿por qué?"



Canción: Space Oddity

Carta a mi yo de 16 años

Oye qué tal, soy yo, osea tú, pero dentro de unos cuantos años más. Y esto es lo que me habría gustado decirte si pudiera hacerlo. Aquí vamos.

Empezaré por decirte que dejes de sentirte culpable por ese tema de la religión, para! Has vivido muy poco para creer que tu moral se tiene que basar en una sola forma de pensar, dogmática y autoritaria. Con el tiempo te darás cuenta de que las reglas de juego son muy diferentes en la vida real. ¿Quieres sentir que eres una buena persona o estás haciendo bien las cosas? Entonces deja de oír lo que te dice alguien más y empieza a oirte a ti mismo, construye tu propio sistema de creencias, no perjudiques a nadie, cede el asiento en el bus pero no un paradero antes de bajarte, apoya a ese cantante que sube al carro, saluda siempre, da las gracias y pide por favor. Solo con pequeñas cosas a diario, de a pie, uno puede volverse una buena persona o intentar serlo.

Ahora mismo debes estar enamorado de esa chica de tu secundaria, escribiéndole cartas, grabando canciones en CDs para ella, y haciendo esas tonterías que un adolescente enamorado suele hacer. Y está bien, no te cuestiones tanto, solo disfrútalo, que esa montaña rusa de emociones que estás viviendo no son nada comparado a las que están por venir. Vas a vivir muchas cosas, te vas a volver a enamorar, y como no todo puede ser bueno, vas a lastimar y te van a lastimar, te romperán el corazón en mil pedacitos y te sentirás desolado. Pero no hay mal que dure cien años verdad? Porque también conocerás buenas personas, personas que llegarán cuando más las necesites, que juntarán tal vez sin darse cuenta esos pedacitos de ti mismo que estaban esparcidos, que te enseñarán cosas nuevas, que te querrán sin miedo, que lo darán todo, que te harán redefinir tus conceptos de amor y de amistad, con las que descubrirás que una dosis de charla y un abrazo son la formula perfecta de alumbrar un corazón.

Pasa más tiempo con tu familia, tus hermanas, tal vez ahora te parezca una actividad aburrida pero te aseguro que pronto, justo cuando realmente no tengas mucho tiempo libre, las extrañarás más de lo que crees porque te darás cuenta que las quieres más de lo que suponías. Supongo que crecer tiene que ver con eso en parte, con ese descubrimiento de las cosas que realmente te importan.

No dejes pasar ni un solo beso, ni un solo abrazo, ni un solo saludo de cumpleaños, ni un solo detalle, ni un solo impulso de decirle alguna palabra de amor a nuestra madre. No te niegues cuando te pida que la acompañes a algún lugar, y cuando empieces tu carrera agradécele una, dos o tres veces por cada noche que te guarda tu cena en el horno, procura no llegar tan tarde de tus fiestas, no la preocupes, no esperes que ella te llame de madrugada, se un buen hijo y jamás la juzgues porque ella es y será siempre el amor más serio que tendrás. Bésala de improviso y siempre sonríele cuando llegues a casa y te diga "hola, mi amor".

Colaboración de:
Alguien que escribe cuando.

Octubre 2018.

martes, 9 de octubre de 2018

La mas risueña, Gaby.

Hace días que quería escribir.
Bueno, hace días quería escribir.
Pero lo evitaba porque ya no me nacía, como antes.

Hace un rato, lavándome los dientes, pensé en que quería escribir hoy,
pero no sabia como empezar, y hasta ahora no se exactamente que escribir.
No quiero pensarla tanto. Solo dejar que fluya.


Comencé a leer "Yo amo a mi mami" hace algunas semanas atrás, y lo terminé el domingo pasado.
Me cautivó. Las historias contadas por un niño sensible y observador.
Lloré un par de veces con algunas de sus historias, y ahora que lo pienso, creo que
es la primera vez que me pasa algo así al leer un libro.
Quizás por eso sonreí al terminar de leerlo. (400 páginas)
Una de esas, fue cuando contó sobre la estrecha relación que mantuvo con
una de sus empleadas, que fue vendida de niña por su madre, por cien soles,
a la familia adinerada de Jimmy. Amor sublime.
Y recordé y volví a sentir lo que sentía de niña.
Pero de eso hablaré en otro momento.

Esa historia, y la repentina visita de la tía de mi mamá el sábado,
me inspiraron a escribir sobre ella, Gaby.

Gaby es la prima de mi abuelo Gerardo. (abuelo materno)
Tiene 95 años, de los cuales casi 50 años años trabajó en la casa de una familia en Miraflores.
La tía Gaby nació en Huamachuco, pero decidió viajar a Lima a los 25 años,
para conseguir un mejor futuro, como se solía hacer en aquellos años.
Ya en Lima, trabajó en una casa, pero no le fue bien, o no le gustó, o yo que sé, o quizás
fue el destino. (lo que ella no sabía es que en la próxima casa se quedaría casi 50 años)
La familia Ayulo, en Miraflores. Papá, mamá y una hija pequeñita, Anita.
1950, familia con poder adquisitivo, el papá trabajaba, y la mamá se quedaba en casa,
y la tia Gaby hacía de todo, y cuidaba a la niña.

"Yo no podía dejarla sola a la niña, quien la iba a criar, si su mamá no la podía tocar,
porque la niña lloraba en una."
Mi mamá me contó, en algún momento, que cuando ella tendría alrededor de 10 años,
iba a visitar a la tía Gaby a la casa de la familia.
Me contaba que la recibían con cariño, y que a Anita, ya de 15 años,
la vestían con muchos vestidos de flores, y mi tía Gaby la peinaba, como su hija.

Y de hecho, la tía Gaby nunca tuvo familia ni hijos.
Su amor incondicional hacia esa familia fue única.

Mi mamá visitaba regularmente a la tía Gaby.
En algún momento, la tuvo difícil, y se quedó con ella en la casa de la familia.
Luego, la familia se mudó a Tarata, en los 80's.
Hasta que un día, ocurrió lo del atentado.
Mi mamá, esa tarde, había ido a visitarla y salió temprano de la casa.
Felizmente no les pasó nada. ¡De la que se salvó la tía Gaby!

Yo la recuerdo, cuando iba a visitarnos cuando vivíamos en el departamento del 448.
La recuerdo, sentadas en el sillón rojo, yo de 5 años, y ella de 70 quizás.
Me regalaba chalinas tejidas por ella.
También recuerdo que de niña, fui a la casa de Anita, a ver a la tía Gaby.
Recuerdo perfectamente la casa, en una quinta en Miraflores, cerca al malecón.
La recuerdo risueña, bajita, con su pelito corto, alegre, conversadora,
cariñosa, con su carita arrugada. La tía Gaby.

Por un tiempo se alejó, o no supimos mucho de ella.
Supimos que estuvo trabajando con Anita, y su hija (ya de 35 años) hasta hace algunos años.
Pensar que cuidó a Anita, que ahora tiene 70 años, y a la hija de Anita, Mili. Es impresionante.

Y lo que no es impresionante, es el amor que le tienen a Gaby.
Gaby ahora vive en un asilo, y Anita y Mili siempre la van a visitar.
Hace algunos meses, nos visitaron Anita, Mili y la tía Gaby.
Era la primera vez que conocía en persona a Anita, luego de tantos años.
De hecho cuando mi mamá me dijo que irían a la casa, recordé todo y me puse nerviosa.
O me emocioné tanto por una visita.

Las veía, veía como le hablaban a la tía Gaby, como si fuese una madre para ellas.
Las miraba y me quedaba así, viéndolas, y sonreía por dentro.
Supongo que también me sentí melancólica, no lo recuerdo, pero es probable.
Se reían con ella. La tia Gaby ya no escucha bien, ni ve bien.

Y el sábado nos visitó.
Yo salía de mi cuarto, y la ví solita sentadita en el sillón.
La saludé, le dí un abrazo y le sonreí.
Trataba de hablar fuerte para que me escuchara.
Me senté en la mesa para avanzar unas cosas, y escuchaba que ella hablaba sola.
Me quedé pensando en que quizás hablaba con alguien a quien ella solo veía.
Y que no se sentía sola.

Se quedó a dormir en la casa, con mi mamá.
Veía como mi mamá la atendía, como si fuese su mami.
Con ese amor. Es que cada tía, fue como una mamá para mi mami.
(y soy una llorona, pero me emocionan estas cosas)
Y para mi era todo raro.

El domingo fuimos a almorzar las tres.
Le tomé una foto. Sonreí.

Y ese día quise escribir sobre ella.
Relacionando la historia del libro y la visita repentina de Gaby.
Como si ambos se hubiesen encontrado en el momento exacto para escribir hoy sobre ella.
Gaby.



                                                           La Tia Gaby-Octubre 2018


PD. Escribiré mas seguido.