Oye qué tal, soy yo, osea tú, pero dentro de unos cuantos años más. Y esto es lo que me habría gustado decirte si pudiera hacerlo. Aquí vamos.
Empezaré por decirte que dejes de sentirte culpable por ese tema de la religión, para! Has vivido muy poco para creer que tu moral se tiene que basar en una sola forma de pensar, dogmática y autoritaria. Con el tiempo te darás cuenta de que las reglas de juego son muy diferentes en la vida real. ¿Quieres sentir que eres una buena persona o estás haciendo bien las cosas? Entonces deja de oír lo que te dice alguien más y empieza a oirte a ti mismo, construye tu propio sistema de creencias, no perjudiques a nadie, cede el asiento en el bus pero no un paradero antes de bajarte, apoya a ese cantante que sube al carro, saluda siempre, da las gracias y pide por favor. Solo con pequeñas cosas a diario, de a pie, uno puede volverse una buena persona o intentar serlo.
Ahora mismo debes estar enamorado de esa chica de tu secundaria, escribiéndole cartas, grabando canciones en CDs para ella, y haciendo esas tonterías que un adolescente enamorado suele hacer. Y está bien, no te cuestiones tanto, solo disfrútalo, que esa montaña rusa de emociones que estás viviendo no son nada comparado a las que están por venir. Vas a vivir muchas cosas, te vas a volver a enamorar, y como no todo puede ser bueno, vas a lastimar y te van a lastimar, te romperán el corazón en mil pedacitos y te sentirás desolado. Pero no hay mal que dure cien años verdad? Porque también conocerás buenas personas, personas que llegarán cuando más las necesites, que juntarán tal vez sin darse cuenta esos pedacitos de ti mismo que estaban esparcidos, que te enseñarán cosas nuevas, que te querrán sin miedo, que lo darán todo, que te harán redefinir tus conceptos de amor y de amistad, con las que descubrirás que una dosis de charla y un abrazo son la formula perfecta de alumbrar un corazón.
Pasa más tiempo con tu familia, tus hermanas, tal vez ahora te parezca una actividad aburrida pero te aseguro que pronto, justo cuando realmente no tengas mucho tiempo libre, las extrañarás más de lo que crees porque te darás cuenta que las quieres más de lo que suponías. Supongo que crecer tiene que ver con eso en parte, con ese descubrimiento de las cosas que realmente te importan.
No dejes pasar ni un solo beso, ni un solo abrazo, ni un solo saludo de cumpleaños, ni un solo detalle, ni un solo impulso de decirle alguna palabra de amor a nuestra madre. No te niegues cuando te pida que la acompañes a algún lugar, y cuando empieces tu carrera agradécele una, dos o tres veces por cada noche que te guarda tu cena en el horno, procura no llegar tan tarde de tus fiestas, no la preocupes, no esperes que ella te llame de madrugada, se un buen hijo y jamás la juzgues porque ella es y será siempre el amor más serio que tendrás. Bésala de improviso y siempre sonríele cuando llegues a casa y te diga "hola, mi amor".
Colaboración de:
Alguien que escribe cuando.
Octubre 2018.
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