Hace algunas semanas, volví a leer algunos escritos del blog.
Y me di cuenta que, es reconfortante volver a leerte.
De hecho, es reencontrarte con tu interior,
recordar y sonreír al hacerlo.
Y este año he escrito bastante, y me gusta.
Quiero recordar como empezó todo.
De hecho, lo descubrí sin querer.
Estaba en segundo de primaria.
Era una niña tranquila, callada, un poco tímida, y nerd también.
Los juegos florales se realizarían pronto, y los que no eran seleccionados para danza, lo estaban en coro, y los que no sabían bailar ni cantar, automáticamente estaban en "Declamación Coral", que prácticamente era aprenderte el poema y declamarlo en grupo.
Particularmente estas artes se realizaban en grupo.
Pero habían otras, aún desconocidas para mi.
Uno de esos días, la profesora nos entregó unas hojas bond.
No nos dijo de que se trataba específicamente,
solo que escribamos un cuento, y que teníamos media hora para hacerlo.
Nada mas, solo eso.
Yo no sabía que escribir, y me quedé pensando por un rato.
Volteaba a ver a mis compañeros, y ya tenían bastante ventaja.
Me frustré.
Y recordé algo acerca de una película. No recuerdo bien.
Pero escribí sobre una gallina y sus pollitos. La gallina vivía feliz con sus pollitos,
los cuidaba, y amaba. Hasta que un día, llegó un señor con su camión, y comenzó a
llevarse a varios pollitos, y la mamá gallina no lo permitiría.
Así que hubo una gresca entre ellos.
Sacó su rifle, y mató a la mamá gallina.
Recuerdo que escribí algo trágico y dramático, y que me faltó tiempo para terminarlo.
Solo quería ir al baño. Me hacía la pichi.
La semana siguiente, la profesora terminaba de dictar su clase,
Y dijo: "Ana Paola por favor acércate"
Y yo, (seguro que quería ir al baño), me acerqué, asustada.
Y dijo: "Ana Paola ha sido seleccionada para que nos represente en Composición en Prosa, aplausos"
No entendía nada. Usualmente era de esas niñas que mantenía siempre perfil bajo.
Y ahora, esa niña, representaría al salón. Sin querer, sin buscarlo.
Creo que recién lo asimilé cuando bajé de la movilidad y entré a mi casa.
No podía creer que ese cuento había sido seleccionado.
Solo escribí sobre una gallina y sus pollitos, y posiblemente quería
que se acabara esa media hora para poder ir al baño.
No recuerdo mucho sobre esos días previos al día de la premiación.
No sabía que tenía que hacer ese día.
Llegué al auditorio del Colegio Alfonso Ugarte con mi mamá.
Nos sentamos y esperamos.
Me indicaron que salga hacia la puerta que se dirigía al escenario.
Salí, y también estaban las otras concursantes.
Una niña de cuarto de primaria, y la otra de sexto.
Nos llamaron, y mencionaron mi nombre.
Había quedado en tercer lugar.
Salí hacia el escenario para recoger mi diploma.
Mientras caminaba, sentía todo en cámara lenta.
Pensaba, en que yo, la que siempre se mantenía en perfil bajo,
había sido seleccionada para representar al salón,
y que ahora se dirigía al escenario para recoger su diploma.
Composición en Prosa.
Me sentí feliz. (y ahora me emociono, para variar)
Y creo, que desde ese momento, pude sentirme como una pequeña escritora.
Desde ese momento, en que otra persona me otorgó ese titulo,
tuve un acercamiento hacia la escritura y literatura.
Como si otra persona hubiese descubierto eso en mí,
que hasta ese momento estaba dormido.
Y pude sonreír un poquito mas a partir de ese día.
Y los otros años solo me seleccionaban para declamación coral.
Hasta que en cuarto de secundaria, el tutor, cansado de que nadie quiera participar en declamación poética, seleccionó a 10 alumnos al azar.
Yo, suertuda como siempre, fui seleccionada.
Y la historia se repetía, pero esta vez era diferente.
El tema era libre. No sabía que poema elegir, no conocía mucho sobre poesía.
Entonces busqué algunos poemas. No quería un poema de amor, ni nada melancólico,
ni dramático.
Y hasta ahora recuerdo que poema elegí.
Coincidentemente a Borges.
"Dime"
Dime por favor donde no estás
en qué lugar puedo no ser tu ausencia
dónde puedo vivir sin recordarte,
y dónde recordar, sin que me duela.
Dime por favor en que vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma,
y no el sentir que tú te encuentras lejos.
Dime por favor por qué camino,
podré yo caminar, sin ser tu huella;
dónde podré correr no por buscarte,
y dónde descanzar de mi tristeza.
Dime por favor cuál es la noche,
que no tiene el color de tu mirada;
cuál es el sol, que tiene luz tan solo,
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor donde hay un mar,
que no susurre a mis oídos tus palabras.
Dime por favor en qué rincón,
nadie podrá ver mi tristeza;
dime cuál es el hueco de mi almohada,
que no tiene apoyada tu cabeza.
Dime por favor cuál es la noche,
en que vendrás, para velar tu sueño;
que no puedo vivir, porque te extraño;
y que no puedo morir, porque te quiero.
(En un principio solo quería escribir acerca de la historia del pollito, pero
recordé sobre declamación poética, y he vuelto a leer el poema,
que bonito)
De los 10 alumnos, quedamos 5.
Yo, en realidad, no quería participar.
Tenía miedo. Miedo a lo desconocido, a perder.
Pero una parte de mi si quería, pero el miedo pudo mas.
En la semifinal, me equivoqué a propósito.
Posiblemente el tutor se dió cuenta.
Y me eliminaron.
Juan Diego quedó seleccionado, y también era algo nuevo para él, pero lo hizo.
.
.
.
.
Me quedo con la historia del cuento, y como inició todo.
Y esa fue la única vez que participé en un concurso a nivel personal.
Sin buscarlo.
Solo llegó, a los siete años.
Y espero que dure por mucho mas tiempo.
Y así, nunca olvidar.
PD. No escuché ninguna canción, pero hubiese sido "Stardust" de Gerry Mulligan.
Volveré a escuchar Jazz.
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